Masaje y aceites esenciales forman una combinación perfecta. El masaje es una técnica milenaria con fines terapéuticos y curativos, además de relajantes. Y junto al aceite y la técnica de la aromaterapia, ambos potencian sus propiedades.

Todos los movimientos que se realizan, a través de manos expertas, tienen la capacidad de relajar el cuerpo y la mente y crear un efecto de alivio. Los aceites esenciales utilizados en los masajes, son absorbidos por la piel con la presión y el movimiento adecuado sobre el cuerpo.

El masaje actúa beneficiosamente sobre el nivel de energía del organismo, aumenta la circulación sanguínea y el drenaje linfático, favorece la eliminación de toxinas, tonifica los músculos, aumenta la oxigenación y previene los calambres.

La mayoría de los aceites esenciales deben ser diluidos en una base de aceite vegetal, debido a su alta concentración. Su aplicación externa en forma de masaje, es la vía más idónea para la difusión rápida de sus principios activos en el organismo.

Los masajes aromáticos disponibles en nuestros spas, se realizan con lavanda, romero, té verde, o cítricos, muy utilizados por sus cualidades relajantes y antidepresivas.  Mientras que los componentes del té verde tienen un efecto antioxidante, previenen la aparición prematura de arrugas, los daños del sol y la flacidez.

El romero favorece la mejora de dolencias físicas y desequilibrios emocionales. Su propiedad más popular es la vinculada a la mejora de la concentración, pero también tiene cualidades diuréticas, y alivia problemas musculares y óseos.

El aceite esencial de lavanda tiene propiedades antisépticas ampliamente demostradas, analgésicas y regeneradoras, en otras muchas, por lo que es uno de los más beneficiosos y polifacéticos.

La combinación de masaje y aromaterapia puede ser preventiva, curativa, o simplemente un cuidado corporal placentero y relajante. Con el olor agradable del té verde, el romero o la lavanda, el masaje aromático verá su eficacia incrementada.